El Perdón de Asís o Indulgencia de la Porciúncula

De estas maneras se le conoce a la gracia alcanzada por nuestro humilde San Francisco de Asís. Gracia que concede a todos aquellos que, arrepentidos y confesados, entrando en esta iglesita, tengan el perdón de todos sus pecados y la completa remisión de las penas debidas a sus culpas.

La indulgencia otorgada es valida a perpetuidad, pero sólo una vez al año, es decir, desde las primeras vísperas del día de la dedicación de la iglesia hasta las del día siguiente. Es decir, desde el mediodía del 1 de agosto hasta la medianoche del 2 de agosto.

Mediante la Bula del día 4 de julio de 1622. El Papa Gregorio XV extendió esta gran indulgencia a todas las Iglesias de la Orden Franciscana y prescribió que, además de la confesión, serían necesarias la comunión y la oración por el Sumo Pontífice.

Un Poco de Historia

La Porciúncula es el lugar que San Francisco “amo con preferencia a todos los demás lugares del mundo” (LM2,8). Lugar donde Cristo y su Madre, rodeados de espíritus celestiales, se le aparecieron a Francisco.

El Señor le dijo a Francisco: “pídeme lo que quieras para gloria de Dios y salvación de los hombres”. A lo cual responde Francisco: “Señor, os ruego por intercesión de la Virgen aquí presente, abogada del género humano, concedáis una indulgencia a cuantos visitaren esta iglesia”.

La Virgen se inclinó ante su Hijo en señal de que apoyaba el ruego, el cual fue oído. Jesucristo ordenó luego a Francisco se dirigiese a Perusa, para obtener allí del Papa el favor deseado.

Ya en presencia de Honorio III, se dirige con las siguientes palabras:

Poco ha que reparé para Vuestra Santidad una iglesia dedicada a la bienaventurada Virgen María, Madre de Dios. Ahora vengo a solicitar en beneficio de quienes la visitaren en el aniversario de su dedicación, una indulgencia que puedan ganar sin necesidad de abonar ofrenda alguna.

A lo que responde el Papa:

Quien pide una indulgencia, conviene que algo ofrezca para merecerla… ¿Y de cuántos años ha de ser esa que pides? ¿De un año?… ¿De tres?…

Le dice Francisco: ¿Qué son tres años, santísimo Padre?

Dice el Papa: ¿Quieres seis años?… ¿Hasta siete?

Indica Francisco: No quiero años, sino almas.

Pregunta el Papa: ¿Almas?… ¿Qué quieres decir con eso?

Expone Francisco: Quiero decir que cuantos visitaren aquella iglesia, confesados y absueltos, queden libres de toda culpa y pena incurridas por sus pecados.

Comenta el Papa:  Es excesivo lo que pides, y muy contrario a las usanzas de la Curia romana.

Explica Francisco: Por eso, santísimo Padre, no lo pido por impulso propio, sino de parte de nuestro Señor Jesucristo.

Indica el Papa: ¡Pues bien, concedido! En el nombre del Señor, hágase conforme a tu deseo.

¿Que debo hacer?

Para recibir el Perdón de Asís o la Indulgencia de la Porciúncula es necesario:

  1. Visitar alguna Iglesia de la Orden Franciscana.
  2. Participar del sacramento de la reconciliación (confesión).
  3. Comunión (Comulgar).
  4. Orar por el Sumo Pontífice.