Ordenación Diaconal de nuestro hijo y hermano
Fray Roberto Colón Ortíz OFM. Cap.

Mensaje de Agradecimiento

Para que no me vayan a regañar los saludos protocolares están incluidos en el saludo de agradecimiento. Primero que todo las gracias a Dios, Sumo Bien, Todo Bien, Bien Total, por darme el don de la vida y de la vocación a la vida capuchina. Gracias a el hermano Don Lippert, que con mucha alegría y disponibilidad fraterna accedió a venir, prácticamente del otro lado del mundo, en un vuelo de 18 horas para compartir con nosotros este regalo de Dios a la Orden Capuchina y a la Iglesia de Puerto Rico. GRACIAS hermano! Gracias a mi familia por inculcarme el don de la fe, por guiarme y acompañarme en este laaaaargo camino de respuesta a la voluntad de Dios. A mi familia capuchina, nuestro custodio Fray Monchy, su consejo y a todos los hermanos, que como buenos talladores me han ayudado a moldearme poco a poco para responder con generosidad y libertad a lo que el Señor me iba pidiendo. Gracias al Consejo de la Provincia de San Agustín en Pittsburg, Provincia Madre de nuestra custodia capuchina en Puerto Rico por estar presentes y acompañarnos en esta celebración. A tantos, sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas, amigos, compañeros de camino GRACIAS por su compañía hoy y por la de estos años, ya sea en la oración o materialmente. Gracias a Nellie y al Ministerio Sociedad Dorada que han engalanado con su música al repique de tambores esta celebración, por decir sí desde el primer momento. Gracias a aquellos héroes anónimos que (aunque me corrija Fray Jimmy) backstage han estado pendientes de esta celebración han puesto a disposición su tiempo, sus talentos para que todo quede tan bonito como ha quedado, sepan que estoy mas que complacido. Gracias a tantos, por su testimonio en el camino vocacional que siempre me han animado a continuar respondiendo a la llamada del Señor. Si se me queda alguien, mis disculpas pero gracias, gracias a todos por estar aquí en este momento en el camino lo veía lejos, ya esta semana que nos encontrábamos de retiro, faltaban unos días y los hermanos estaban tomándome el pulso, la presión, etc. era que empezaba como a asumir y a pensar mucho mas en serio en este gran paso que he dado hoy. Ya está cerca, ya viene, ya está ahí, y no podía creer que han pasado casi 10 años desde que comenzó esta aventura, que me ha llevado de Patillas a Ponce, de Ponce a Puebla, México, de regreso a Ponce, me trajo a Río Piedras de aquí salí hace 7 meses para Aguada, en ese caminar he tenido otras oportunidades que nunca pensé iba a tener. 

No es menos importante pero siempre se deja para el final este mensaje, los últimos casi dos años el Consejo de la Custodia me otorgó la responsabilidad y la gran tarea de ser el Promotor Vocacional de la Orden en Puerto Rico. Animación que asumí con temor especialmente cuando acabas de profesar los votos perpetuos y las primeras palabras que te dicen son: esa es la tarea mas importante de la custodia, admito que el corazón dejó de latir unos instantes y no les digo que otras cosas pasaron. Pero, ese corazón que dejó de latir unos instantes ante tan grande responsabilidad encontró otros corazones alegres, animados y dispuestos a trabajar por una cultura vocacional en la Iglesia y en Puerto Rico, hermanos y hermanas que gracias a Dios conservo su amistad, que hemos quemao gasolina, que ni se imaginan, para ir a cada rincón de esta isla para decirle a chicos y chicas, lánzate a esta aventura, busca tu tesoro, descubre que el Señor quiere de ti, caminemos juntos para que puedas responder con generosidad a lo que Dios te pide, sin miedo. Como me apasiona el tema, no voy a seguir dándole largas al asunto, pero quiero resumirlo en tres mensajitos:

 

  1. Chica o chico, anímate a descubrir la riqueza que tiene la Iglesia en el servicio, si tienes alguna inquietud o estás en la nube de Valencia porque no sabes a donde dirigirte anímate sin miedo, pregunta, busca, aclara. El que no busca nunca va a encontrar. Los chicos pues por ahí está Fray Jaime quien ahora coordina nuestra Pastoral Vocacional Capuchina junto a otros hermanos, dense la oportunidad de descubrir. Comenzar un proceso no te hace cura, religioso o monja, ¡sino que te ayuda a encontrarle verdadero sentido a la VIDA!
  1. Padres, madres… no sea obstáculo en esa búsqueda de su hijo o hija, que si nietos, familia, apellido etc. Déjelo volar, déjelo aventurarse, no sabes los regalos que te puedes encontrar.
  1. Con respeto a sacerdotes, religiosos y religiosas: ACOMPAÑEMOS a aquellos que llegan buscando nuestra ayuda, nuestro consejo, nuestro ánimo, no sabemos si en ese encuentro tengamos al próximo santo de nuestro país. Cuántos jóvenes durante esta experiencia encontré, fui a hablar con el Padre y no me atendió, nunca me han hecho la oferta vocacional…

Soy fiel creyente de que en Puerto Rico no faltan vocaciones, falta quienes se comprometan a ACOMPAÑAR, ANIMAR a una generación que clama modelos, que necesita testimonio, que necesita de ti y de mí. Ya que esta semana estábamos de retiro bajo la dirección de Santa Clara voy a tomar una frase de ella y la haré mía: Gracias Señor porque me creaste, me amaste y me llamaste, concédeme la gracia de la perseverancia y la fidelidad en tu servicio. Gracias y Dios les bendiga. 

¡Paz y bien!

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