Postulantado

Fraternidad San Miguel Arcángel
Utuado, P.R.

POSTULANTADO

“El Postulantado, como primer período de la iniciación, es el tiempo del discernimiento y de la elección de la vida franciscana. Durante este periodo el candidato, en estrecho contacto con la fraternidad, conoce nuestro modo de vida y la fraternidad, por su parte, conoce mejor al candidato para discernir y dar una respuesta responsable a su petición. El Postulantado es el tiempo en que el candidato descubre las razones más profundas de la propia vocación, conoce y experimenta nuestra vida franciscano-capuchina, logra la separación de su ambiente de vida y hace una primera experiencia de la fraternidad.” CPO IV # 62

“En este período, el postulante conoce nuestra vida y realiza un ulterior y más cuidadoso discernimiento de su vocación. La fraternidad, por su parte, conoce mejor al postulante y se comprueba el desarrollo de su madurez humana, sobre todo de la afectiva, así como su actitud para discernir la vida y los signos de los tiempos según el Evangelio”. (Const. 30, 2).

“Durante el periodo del Postulantado se profundiza la relación con Jesucristo y se adquiere una mayor conciencia de lo que implica su seguimiento desde los valores carismáticos de nuestra identidad, comprometiéndose en un proceso de discernimiento vocacional en nuestra familia religiosa”. (Ratio Formationis OFMCap #100)

OBJETIVO:

El Postulantado se propone como un tiempo donde madurar la respuesta al llamado de Dios en el postulante. Es un tiempo para afianzar y madurar actitudes, el autoconocimiento, la capacidad de servicio, el asumir el trabajo manual y doméstico de modo positivo, de toma de decisiones y de iniciativas en los postulantes e ir desarrollando sus capacidades de servicio al pueblo de Dios, siempre enmarcado en el discernimiento vocacional-espiritual y humano. Por esto, es importante que esté marcado más por experiencias prácticas, pero, sin descuidar la formación por medio del estudio de estos aspectos.

El Postulantado estará marcado por el trabajo personal de autoconocimiento y de formar el sentido de comunidad fraternidad. El Postulante en la medida en que trabaja su autoconocimiento y el sentido de pertenencia a la fraternidad, progresivamente se habrá de exponer al servicio del Pueblo de Dios que le lleven a la experiencia del «encuentro con el leproso » como San Francisco sirviendo de un modo particular a pobres, enfermos y ancianos en clave de misión.

Formadores

Fray José David OFM Cap.

Maestro de Postulantes

Fray Ramón OFM Cap.

Párroco

Fray Eduard OFM Cap.

Vicario

Parroquia San Miguel Arcángel

El nombre del pueblo de Utuado proviene de Otoao, cacique taíno del área, quien fue “el primer borinqueño en abrazar la fe cristiana” al aceptar ser bautizado por el primer obispo de América, don Alonso Manso. La fundación del pueblo estuvo condicionada al establecimiento de la parroquia, inconvenientes que demoraron por trece años el que Utuado pudiera constituirse en municipio.

El 15 julio de 1743 el párroco de Arecibo, Juan Morales del Río, certifico que la iglesia estaba terminada, la bendijo solemnemente y la habilitó para celebrar el Santo Oficio de la Misa.  En el 1745, Fray Andrés Quiñones firmó una partida bautismal donde se usa por primera vez el nombre de Utuado y el 31 de agosto de 1746 se establece la parroquia San Miguel. En el 1904, la orden Capuchina es expulsada de Venezuela y los devotos de la Divina Pastora (patrona de las Misiones Capuchinas) se dispersaron por América Central.

Bajo la bandera estadounidense, Puerto Rico fue albergue del elemento conservador venezolano y el Custodio, Padre Gaspar Cebrones, consideró la Isla como sitio propicio para establecer residencia, recoger a los capuchinos dispersos y preparar las actividades apostólicas de la Misión. El Custodio solicita parroquias para los capuchinos y el obispo estadounidense Jaime Blenk le da la libertad para escoger entre las que estén vacantes. Así, en 1905 toma posesión de la parroquia de Utuado y establece un plan de acción apostólica que da resultados de inmediato. De ese modo, Utuado se convirtió en el centro capuchino más importante de la América Latina en ese momento.

En el 1930, llegan los capuchinos estadounidenses a hacerse cargo de la parroquia y del colegio que se había fundado en 1925. En 1958, Fray Bernardo Ayala, el primer capuchino utuadeño profesa sus votos. Actualmente los capuchinos continúan pastoreando el pueblo de Utuado, a pesar de que la sede de la Custodia pasó a San Juan.

PO Box 10 Utuado, P.R. 00641-0010

Tel. 787-894-3108

Fax. 787-894-3812

Horarios de Misas

Dominical: 5:00pm. (sábado) 7:00am; 9:00am. y 11:00am.

Diaria: Martes a Sábado: 6:00am. y 7:00pm​