Retiro de Cuaresma

21 de Febrero de 2021

Les compartimos la primera parte del retiro…                                                    

Debemos hacer memoria de los orígenes para resucitar…

En uno de los momentos de mayor conciencia colectiva en la historia sobre una crisis compartida, debemos hacer memoria de los orígenes, para resucitar. Nos señala e ilumina el P. Feliciano Rodríguez.

El pueblo de Dios ha sido amoldado en la crisis. En las crisis, el pueblo de Dios ha sabido dar “saltos de segundo grado” a partir de las paradojas de las pérdidas. En el Éxodo: el pueblo se encuentra sin seguridad de pasado, sin tener aún un futuro. En éxodo le permitió el inicio del camino a la libertad. En cambio, el Exilio se convirtió en la perdida de la libertad, en la perdida de lo que querían.

La memoria de lo pasado se convirtió en el anhelo del futuro.

La memoria del paraíso perdido por el pecado se vuelve el paradigma de la tierra prometida: libertad y santidad. La memoria del desierto se vuelve nuevo paradigma de libertad y santidad, cada vez que buscamos la libertad y santidad debemos regresar al desierto.

Marcos abre su evangelio del “Hijo de Dios” con Jesús haciendo entrada al desierto, asumiendo el camino histórico de su pueblo, en Judea. Pero para resucitar deben ir a Galilea. En Galilea escoge a sus discípulos, rea liza la mayoría de sus milagros, empezando por un endemoniado a quien libera un sábado, en una sinagoga.

A partir de este punto empieza su camino hacia Jerusalén. En un primer momento, cruza por el territorio pagano y luego regreso por Galilea.

Un segundo momento está marcado por los tres anuncios de su pasión:

Reproche de Pedro: Mc 8, 31 ss.

Discusión del mayor de los discípulos: Mc 9, 30-32

Petición de puestos:  Mc 10, 32-34

Mientras Jesús se va anunciando en este evangelio como el Mesías sufriente como el siervo doliente de Isaías frente a los discípulos, no entienden nada cuando Jesús Habla de su pasión, pero marcos nos señala que la gente anónima que sí cree y acepta lo enseñado por Jesús. Como por ejemplo el padre de un niño poseído (9,24); un niño (9,36); uno que expulsa demonios y no es del grupo (9,38ss).

¿Por qué, Marcos hace un tipo de ataque a los apóstoles y a las mujeres discípulas? ¿Por qué, según parece, los anónimos, los pequeños son los que tienen razón, mientras que los discípulos no entienden nada y tenían miedo de preguntar?

Pareciera que la memoria del despojo en el desierto y el exilio, sigue siendo una clave para entender el Reino que Jesús trae.